LOTA para limpieza nasal
Para la limpieza y humidificación de los conductos nasales según la práctica tradicional de Neti.
Construcción duradera, apta para lavavajillas, fabricada en cerámica sin plomo y recubierta con esmalte de grado alimenticio. Capacidad: 250 ml.
Usar la lota nasal puede ayudar en:
- Limpieza de los conductos nasales.
- Elimina el exceso de mucosidad.
- Reduce el polvo y el polen limpiando los conductos nasales.
- Libera las fosas nasales para una mejor respiración.
- Reduce el resfriado.
- Reduce la sequedad nasal.
- Aliviar el dolor de cabeza sinusal.
- Alivia el dolor y la presión en la cara.
- Alivio de síntomas de alergia como congestión nasal o congestionada.
Instrucciones de uso:
- Llenamos la Lota (recipiente anatómico diseñado para tal fin) con agua templada (previamente hervida para eliminar posibes patógenos) y añadimos 1 cucharadita de sal del Himalaya o media si es con sal marina.
- Nos colocamos encima de un lavabo o recipiente donde pueda caer el agua.
- Siempre con la boca abierta y respirando por ella, inclinaremos nuestro cuerpo y cabeza ligeramente hacia delante. Introduciremos la Lota por la fosa nasal izquierda y sin ningún tipo de esfuerzo, nos relajaremos ajustando la posición para que el agua penetre por la fosa izquierda. Veremos mas o menos rápido (depende de la suciedad), como el agua irá cayendo por la otra fosa nasal, arrastrando consigo todo tipo de impurezas y mucosidades.
- Cuando se haya terminado todo el contenido de la Lota, la retiraremos y espiraremos con fuerza no excesiva y la boca abierta, para acabar de retirar todo el agua de nuestra nariz.
- Repetimos procedimiento con la otra fosa nasal derecha.
- Finalmente espiraremos hasta asegurarnos de que las fosas nasales quedan bien limpias y secas. Aclarado y secado de Lota para guardar.
Nota: No descuidar mantener la boca abierta durante toda la práctica (para evitar descompresión en los oídos). En los primeros intentos es normal sentir sensación de “hormigueo” que desaparecerá con la práctica.
Frecuencia
Si no precisa tratamiento específico, con dos o tres sesiones por semana es suficiente.
En caso de sinusitis, alergias o resfriados, se debería de practicar a diario, principalmente a primera hora de la mañana o a última de la noche, dependiendo de necesidades.
Dudas comunes:
- ¿Qué ocurre si tenemos un gran taponamiento en la nariz y el agua pasa con muchísima dificultad?
Esto puede ocurrir en caso de sinusitis aguda y congestión nasal, por lo que se debe insistir poco a poco, con intervalos de descanso. A veces la mucosidad se encuentra “enquistada”, o es tan abundante que necesita un tiempo para que pueda “ablandarse y despegarse” de las paredes de las fosas nasales.
Aunque parezca que ‘el agua no pasa’, debemos realizar los lavados igualmente.
Esta situación se evita si no se descuida la frecuencia de la práctica diaria.
- ¿Por qué con Sal del Himalaya?
Si esta técnica se realizase con sal común, sería mucho mas agresiva y desagradable, ya que se produciría una sensación de “escozor e irritación” y no conseguiríamos todos los beneficios deseados.
La Sal del Himalaya, por su naturaleza, pureza y su riqueza en oligoelementos, nos aporta un mayor confort y suavidad en los lavados nasales, por no hablar de los innumerables beneficios que por su composición nos ofrece a nuestra salud.
- ¿Qué tipo de agua?
Hay quien lo hace con agua corriente del grifo o agua mineral embotellada, ya que al añadir la sal se ‘purifica’ el agua en cierto modo, pero la recomendación oficial es hacerlo con agua destilada.
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